A continuación publicamos las cartas escritas por alumnos del IES Rayuela defendiendo la necesidad del respeto de los Derechos Humanos.

Sr. Don Juan Manuel Santos, presidente constitucional de la República de Colombia:

Hace ya casi medio siglo que el conflicto armado interno de Colombia no cesa, ya que enfrenta a las fuerzas de seguridad que actúan, junto con grupos paramilitares, contra un abanico de grupos guerrilleros de izquierdas. Los ataques contra civiles son la marca del conflicto, todas las partes enfrentadas, son responsables de Crímenes del Derecho Internacional y de violación de derechos humanos graves.

Millones de mujeres, hombres y menores han sido objeto de ultrajes, desplazamientos forzados… violando el art. 3 de los derechos humanos: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Homicidios ilegítimos y torturas, incluida violencia sexual (arts. 5, 9 y 11), sometidos a cautividad o víctimas de desapariciones forzadas, la escala de violaciones de derechos humanos cometidos en los últimos cuarenta y cinco años es espeluznante, por ejemplo, la Fiscalía General de la Nación está investigando a fecha de 2011, más de 27.000 casos de desaparición forzada, cometidos en el curso de hostilidades aunque se cree que la cifra real de desapariciones, es significativamente muy superior.

Ni siquiera Amnistía Internacional puede calcular con exactitud la cantidad, sin embargo calcula que en los últimos 25 años, entre tres y cinco millones de personas han sido víctimas de desplazamientos internos en Colombia. La no distinción deliberada y sistemática entre civiles y combatientes viene siendo una característica constante del conflicto, todas las partes continúan empleando estrategias militares dedicadas a debilitar lo que perciben como apoyo de la población civil al “enemigo”, atacando comunidades solo por el lugar donde viven.

Pese a las afirmaciones del gobierno de que todos los “paramilitares” se desmovilizaron en un proceso que se inició en 2003, estos grupos siguen actuando a veces en conexión con las fuerzas de seguridad o con su consentimiento, existen pruebas fehacientes de que el número de combatientes que integran estos grupos está aumentando, de que son más violentos y están atravesando por un proceso de fruición, y de que son responsables de violaciones graves de derechos humanos; líderes comunitarios y sindicalistas también son responsables de la llamada “limpieza social” en barrios pobres y urbanos.

Los grupos guerrilleros también siguen cometiendo abusos graves contra los derechos humanos y violaciones del Derecho Internacional Humanitario, como homicidios ilegítimos, toma de rehenes y reclutamiento forzado de menores.

Por todo lo expuesto creo que ya es tiempo de que cesen estas hostilidades, que todo el mundo sepa que el respeto al derecho ajeno es la paz, que podamos construir un mundo sin violencia, y que por el futuro de nuestra juventud debemos saber, como dijo un escritor, que: “la justicia no se encuentra en libros de leyes; sino en el corazón de los hombres”; pero mientras en esos corazones exista la ambición, el egoísmo y el orgullo, los derechos humanos no podrán existir. Esta es la tarea que tenemos que lograr desde nuestro colegio, nuestros hogares… y ser ejemplo de honestidad, valentía y servicio a los demás por un mundo más justo.

Att.

Katherine Durán Capuano

2ºA ESO

Querido Sr.Presidente Pratibha Patil de la India:

He estado investigando sobre la violación de los Derechos Humanos en el país que gobierna. Creo conveniente informarle sobre estas pautas corregibles:

Todo el mundo tiene derecho a un trabajo, mas no por ello se les puede explotar.

El trabajo debe ser pagado adecuadamente, con el salario mínimo de empleo como poco.

La violencia de género no se puede admitir, se deben tomar medidas al respecto.

Si usted y los miembros del gobierno de la India no toman medidas sobre las pautas justificadas en esta carta, me veré obligada a investigar a fondo el caso y a avisar a las autoridades de los DD.HH de más alto cargo.

Específicamente al Consejo de Seguridad de la ONU.

Estas pautas son de máxima importancia para las personas que sufren estos casos, además de que es necesario para el buen gobierno y para la sociedad cumplir los reglamentos de los DD.HH.

Le saluda atentamente,

Irene Sánchez

2º C ESO

 

 

 

Carta solidaria

 12 – 01 – 2012

 Estimados dirigentes de los países en los que se infringen los derechos humanos:

Les escribo debido a que sus sistemas de gobierno implican una clara concalculación de los derechos humanos. Cabe citar los más importantes, que son:

Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos :

“Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”

Artículo 5 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

“Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

Dado que los derechos humanos garantizan la dignidad humana que toda persona debería poseer, la situación que acontece en sus países se hace insostenible.

Ya que estos derechos son universales, no puede haber distinción alguna por sexo, etnia, religión, situación económica, ideas políticas…

Por todo ello y su propia inalienabilidad, dichas acciones resultan inadecuadas y de un carácter ante todo, cruel.

Esta actitud debe cambiar de inmediato, pues de no ser así recibirán ustedes una sanción del Consejo de Seguridad de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), por los hechos mencionados anteriormente.

Les ruego que la situación se estabilice de nuevo, con los derechos humanos en rigor, en sus países cuanto antes. Piensen en la cantidad de personas que han muerto bajo sus gobiernos, tantos familiares que han tenido que llorar a sus seres queridos, tantos corazones que han sentido la ausencia de su familia, de sus amigos, o que han sentido angustia y miedo por su propio destino.

No podemos cambiar el pasado, pero sí podemos mejorar el futuro y evitar más sufrimiento innecesario. Podemos hacer que haya más personas felices que sonrían cada mañana al despertarse, podemos volver a llenar de risas los parques abandonados por los niños.

Hay tanto poder en sus manos, que tienen los medios para detener esta situación, pero no lo hacen. ¿Por qué?

Les presento esta cuestión para que piensen si realmente los motivos que alegan para justificar esta actitud, son merecedores de la importancia que se les ha dado; es decir, si vale la pena. La respuesta es sencilla: no.

Pero a esa conclusión, deben llegar ustedes mismos.

Att:

Laura López Guerra

2º A ESO